Blog de educación y de crítica social y política que busca luchar contra la estulticia y falta de sentido común instalados en nuestra sociedad.
17 Junio 2014
Vídeo promocional hecho por mis alumnos
Musealización
Reportaje de Canal Sur Televisión
Vídeo de mi alumna Isabel Fernández Carmona para mi asignatura. 4º de E.S.O.
Vídeo de mi alumna Isabel Fernández Carmona para mi asignatura. 4º de E.S.O.
No es falsa modestia. Yo, que la conozco, sé que lo dice de corazón y convencida de ello, pero está muy equivocada. Según ella, todo el mérito es de sus alumnos, ya que sólo los ha ayudado con los aspectos burocráticos, y nada más. A ellos no les resto ni un poquito de mérito, que bien merecida tienen la gloria que han conseguido: han ideado los Zippers, o zapatos monedero, producto que ha realizado con pericia el profesor de Tecnología José Antonio Gómez, y han escrito y grabado el vídeo del anuncio; pero la ilusión, el deseo y la autoestima necesaria para triunfar les viene de Elena Villalobos, profesora cuyo mayor mérito es creer en sus alumnos y conseguir que ellos crean en sí mismos.
Tan sólo lleva dos años impartiendo Economía en el instituto y, con el proyecto Un instituto emprendedor, ya ha presentado a diferentes alumnos a cuatro premios distintos con excelentes resultados. Hace un año los de Alternativa de 3º de E.S.O. consiguieron el Primer Premio en el primer concurso de Educación Financiera convocado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Estamos a la espera de que se resuelva la segunda edición. Este año sus alumnos de 1º de Bachillerato han logrado un meritorio segundo puesto en el concurso Generación Euro, convocado por el Banco de España, tras una magnífica exposición. Posteriormente, las alumnas de 4º de E.S.O. Marta Solares, Laura Villar, Esperanza Recio, Virginia Garijo y Lucía Delgado han participado en el concurso Consumópolis, Convocatoria Autonómica, y han quedado las sextas de ochenta y tres. Y ahora, como colofón, Alejandro Cortés, Marina Inglés, María Arteaga, Lucía Linares y Rosa Durán, de 2º de Bachillerato, han participado con su empresa Just Five en la octava Competición Nacional de Microempresas, convocada por la Fundación Junior Achievement. No haber obtenido el deseado premio, si bien han llegado a la final, no es motivo de decepción, pues, como los demás, han hecho un trabajo realmente meritorio, exponiendo en Castellano e Inglés. Enhorabuena a todos por vuestros excelentes trabajos. Además del enriquecimiento intelectual que supone la elaboración de un proyecto bien hecho y defendido, más allá de saberse moradores del Olimpo durante un rato, los alumnos graban en su memoria con tinta indeleble la experiencia de acudir a los organismos económicos más importantes del país y ser agasajados por sus altos funcionarios.
Sólo la modestia de Elena Villalobos es comparable a su excelencia como persona y como profesora. Por eso nunca voy a permitir que se vaya, aunque sea ave que vuela; antes la ato.
Pero no sólo Elena y sus alumnos nos están dando alegrías. Si el año pasado Eugenia González comenzó el museo del instituto, ahora es Concha Escamilla quien toma el relevo. Hemos completado e inaugurado esta semana la segunda fase y estamos ávidos por empezar con la tercera. Lo único que necesita Pino Montano es más muro para tanta obra de arte. Jamás un instituto ha sacado tanto partido a una asignatura de una hora semanal como aquí se hace con el Proyecto Integrado, pues además se les enseña a hacer proyectos, cosa muy útil para la universidad. Si en 1º de Bachillerato los alumnos pintan cuadros para Un instituto con arte, dejando así su huella, en 2º tenemos Un instituto de cine, de Rafael Albaida, donde los estudiantes aprenden a hacer películas y realizan audiovisuales acerca de los temas más variados con excelentes resultados y altísima calidad técnica.
Llegó Carmen Alfonso, admirable profesora de Lengua y, a la sazón, Secretaria del instituto, y cargada de ilusión formó una compañía de teatro para los alumnos de Pino Montano. Con cuarenta obras representadas en muchos institutos y salas de teatro y quince premios en su haber, este año la Compañía Koprogenia cumple un cuarto de siglo, aniversario que celebramos estos días. Desde Plauto a La Celestina, pasando, cómo no, por el Siglo de Oro –Calderón y Lope de Rueda, dos buenos ejemplos-, Shakespeare y contemporáneos como Valle Inclán, Buero Vallejo y Lorca y experimentales como Valentin y obras de creación colectiva han pasado por nuestro Salón de Actos. Los premios también han sido variados: a la mejor dirección, mejor vestuario, mejor escenografía, mejor actor y actriz y mejor obra. Creo que no le estamos dando al teatro la importancia que merece como espacio de interacción personal y enriquecimiento expresivo y cultural.
¡Y cómo olvidarme de Estanislao Waflar! Ese músico de Jazz y profesor de Música que cada dos por tres monta un concierto con los alumnos en el Salón de Actos; y no le importa que sea flauta, un coro o grupos de Rock o de Rap, que en la variedad está el gusto. Tampoco es desdeñable el afán con que el antiguo alumno José Manuel Pérez, junto con otros, ha formado y entrena un equipo de baloncesto dentro del instituto. Como veréis, un centro educativo no es sólo ese espacio al que los alumnos vienen a aprender los temarios oficiales, sino un sitio vivo que se mueve al compás de la gente que lo disfruta y lo siente, un lugar, el nuestro, que ofrece a quien quiera aceptarlo una variedad de actividades que se salen de la rutina diaria.
No penséis, sin embargo, que éstos son profesores estrella ni que aquí acaba la excelencia. Hay, por el contrario, muchísimos otros cuya labor dentro del aula por más callada no es menos encomiable. Me gustaría escribir sus nombres, pero temo aburriros con tan larga lista. Os preguntaréis cómo es posible que coexistan tantos magníficos profesores en un mismo instituto. No lo sé. Quizá los crió Dios y ellos solos se juntaron. Influye también, y mucho, la gran calidad humana de nuestro alumnado y lo bien dirigido que ha estado siempre Pino Montano, por Antonio Jiménez antes y ahora por José Antonio Fernández Nieto. Para los alumnos es un magnífico lugar para divertirse y formarse al mismo tiempo, siempre y cuando, claro está, vengan con ansias de aprender y de estudiar.
Fernando Rivero García