contador de visitas
>Licencia de Creative Commons
This obra by Fernando Rivero García is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License.
La fuerza de un blog - Prometeo Liberado

Publicado por Prometeo Liberado

El uso generalizado del correo electrónico significó, a finales de los noventa, la muerte repentina del género epistolar, y con él despareció también la necesidad que teníamos de expresarnos con corrección y riqueza lingüística, de construir frases complejas con el vocabulario adecuado y sin faltas de ortografía. El buzón perdió su romanticismo; dejó de ser ese lugar que abríamos con la avidez de quien espera algo importante, la palabra de alguien que está lejos, pero se siente cerca. Para mí se ha convertido en un lugar maldito del que sólo espero recibir malas noticias, aburridas comunicaciones de bancos y empresas de suministro, que tanto detesto.

Dependiendo de su uso, Internet puede ser una maravillosa fuente de aprendizaje, un eficaz medio de comunicación, o una absoluta pérdida de tiempo, sobre todo para la gente más joven. Pero es muy probable que encuentres lo que buscas acerca de temas poco comunes. Eso se debe a que alguien ha subido esa información, en algunos casos con ánimo de lucro y en la mayoría, de forma altruista. Ahí reside la fuerza de Internet, su razón de ser: en la generosidad de las personas. Se ha convertido, de hecho, en una plataforma esencial para exponer y compartir tu trabajo, tus inquietudes e ideas, para, en definitiva, abrirte al mundo y acercar al resto a tu mundo. Así, por poner ejemplos cercanos a mí, un pintor prolífico como Tomás Méndez te permite deleitarte con sus cuadros en su web, Teresa García comparte sus deliciosas recetas en el suyo, Manuel Moreno trabaja incansable para regalarte el pasado de Sevilla, Sergio Martín te obsequia con imágenes de altura o yo mismo cedo de forma altruista todo el trabajo que he venido haciendo en la enseñanza de mi asignatura.

Aparte de esa transmisión de conocimientos o ideas, el blog tiene una función muy útil para quien lo realiza: te hace más consciente de la afición que te ha llevado a iniciarlo. Como es una cosa viva y cambiante, un animal que has de alimentar regularmente, te obliga a meterte de lleno en ese mundo que te gusta: escribir, pintar, cocinar, investigar…, y lo intentas hacer cada día mejor, porque si tus lectores van a consumir su tiempo contigo, habrás de darles algo de calidad, lo cual te hace a ti también más rico en aquello que te llena.

Un tercer beneficio del blog es la puesta en común de ideas y los posibles acuerdos para llevar a cabo medidas concretas. El mayor enemigo de esto es la unidireccionalidad, es decir, que los lectores leen, o no, y punto. El blog Prometeo Liberado se creó precisamente para que las personas aportaran sus ideas y sus textos y aquí apenas tenemos comentarios. Después de haber leído el artículo El Miedo, de Tomás del Rey, con el que precisamente anoche estuve departiendo cerveza en mano, se me ocurrió que podríamos proponer algunas de esas medidas que él apuntaba al final de su artículo, si bien tengo serias dudas acerca de su aceptación y puesta en práctica. Éste es un blog pequeño que apenas llega a doscientas personas, pero si acordáramos algo entre todos y cada uno de vosotros lo transmitiera a través de vuestras redes sociales y correos electrónicos, lo pequeño se podría hacer grande gracias a la multiplicación en progresión geométrica. Al final del artículo voy a proponer una medida para que sea consensuada entre todos, y ya le pondremos fecha después. Pero si no hacéis comentarios, no podré seguir adelante con ella, porque no sabré si hay o no aceptación. Deben ser medidas asumibles por una gran mayoría de la gente, independientemente de su ideología política. Yo creo que el gran enemigo es la gran empresa, quienes nos ponen el zapato en el cuello, y que nuestra única fuerza es la del consumidor (¡qué triste! ¡para lo que hemos quedado las personas!). Por ello propongo que, durante una hora concreta del día que decidamos, cortemos o reduzcamos al mínimo nuestro consumo de luz, como protesta por la subida abusiva de los recibos. Después vendrán las del gas, la telefonía, el combustible de los coches… o lo que se nos ocurra. Veremos si somos una fuerza real o tan sólo quimera, con nuestra propia pereza como peor enemigo. ¿Por qué no pensar que somos esas doscientas personas que posibiliten un cambio en el estado de las cosas? Si no hacemos nada, tendremos lo que nos merecemos. Yo utilizo Prometeo para exponer mis ideas y críticas acerca de todo lo que me rodea, pero no fue ésa la razón que me movió a crearlo, sino que lo concebí, más bien, como plataforma para todos aquellos que quisieran exponer algo. Eso lo hará más vivo y para vosotros será un púlpito que llegará por lo menos a doscientas personas, más aquellas a quienes vosotros lo enviéis. Si me hacéis llegar algún artículo, adjuntad una foto y decidme qué música queréis que lo acompañe. Espero vuestros artículos y comentarios y si todo sale bien, pondremos día y hora a mi propuesta, que es la de Tomás.

Fernando Rivero

Comentar este post

Manuel 11/20/2012 23:08

Hola Fernando, me parece tu iniciativa muy interesante y puedes contar conmigo para su difusión, creo que es una muy buena manera de protesta, contra las grandes empresas que con la ayuda de los políticos o mejor dicho títeres que tenemos, nos asfixian cada día más, además a las empresas se les da donde más le duele.
Seguimos en contacto.
Un saludo.

Fernando Rivero 11/20/2012 23:19

El problema es que el tuyo es el primer comentario acerca de ello. No creo que sea posible iniciar algo así sin que un número no pequeño de personas nos pongamos de acuerdo y empecemos a difundirlo. Por ello, al no haber respuesta, he aparcado el asunto. Un saludo.