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Víctima y Verdugo - Prometeo Liberado

Publicado por Prometeo Liberado

         Sólo mi desprecio te concedo, impostor falaz y miserable, a quien sólo el mal ajeno proporciona dicha y gozo. Tú, que no posees más importancia que la hormiga que mis pies aplastan sin saberlo, porque nada bueno ofreces, nada que haga el mundo mejorar –te lo dice cada noche la almohada y siempre el alba con tan triste sentimiento te despierta-. Tu gris mediocridad bien la conoces, lucha estéril por ser otro, -mas no rasques, que no hay-, el triste afán de aquel que nunca llega adonde quiere –que de infecunda tierra nada brota-.

         Es la envidia el fuelle de tu llama, y la impotencia, forjadora de tu espíritu, que anhela en balde destruir lo bello y bueno, en vez de permitir que lo seduzca, pero cuanto más desees el mal y la desdicha para el prójimo, mayor será por siempre tu infortunio, que la vida a todos pone en su lugar.

         Detesto más que nada tu impostura, máscara que oculta tus facciones, la negrura de tu alma corrompida. Víctima del mundo te nos muestras –el lamento tu único argumento-, pero tienes alma de verdugo, como aquel cobarde terrorista al cual llamaron mártir, porque le explotó en la cara su inmundicia y sólo con su vida terminó. A veces la fortuna sí sonríe. Te exijo pues que enseñes tu semblante verdadero, que la víctima no puede ser verdugo, ni el verdugo aparecer jamás como la víctima. Me complace conocer a aquel con quien camino.

         Te he visto en otros rostros ancestrales –ni siquiera en eso eres exclusivo-, en nombres innombrables de por suerte ya olvidados compañeros, de tiranos caídos en desgracia, harpías quejicosas… Perteneces a ese tipo de personas que de todo culpan a los otros, de su mísera existencia, mas la vida a nadie debe nada. Y al cabo, no deseo tu infortunio ni desdicha, sino sólo tu partida, ausencia eterna: mal no te deseo, sólo olvido.

 

Fernando Rivero

 

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manuel 03/31/2013 22:02

Fernando, conforme he ido leyendo, el suspense y la tensión iba creciendo en mí; y al final con las expectativas en todo lo alto: ¡¡¡ohhh!!! que desilusión, no nos puede hacer esto a tus seguidores. Anda mójate y cuéntanos de quien se trata que seguro que se lo merece.
Bueno, me quedo con las ganas; y aprovecho para felicitarte porque ha gustado mucho este: no sé como llamarlo si relato, artículo o mal de ojos. Jejeje.
Un abrazo.

logam 03/11/2013 18:51

Tan bien escrito como siempre, pero¿ tú crees que alguien se dará por aludido? Creo que no. Esas personas no oyen a su conciencia porque no la tienen. Ojalá al menos les remordiera, pero lo dudo.

Fernando Rivero 03/11/2013 19:39

Bueno, aunque lo he escrito pensando en alguien concreto, le podría poner muchas caras, conocidas o no. Podrían ser, por ejemplo los judíos, que sufrieron el holocausto y ahora son ellos los verdugos. El que caso que nos ocupa no me produce una especial pena, pues el susodicho no tiene el mayor reparo en difamar y calumniar con mentiras absurdas a personas que sólo quieren trabajar, y lo hacen bien.

Antuán 03/11/2013 18:47

Desde luego, a mí me sueltan esto y me hunden...Qué barabaridad!