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Malos tiempos - Prometeo Liberado

Publicado por Lola García

Malos tiempos

     ¿Crisis? ¿Que si hay crisis?... Por supuesto. Crisis de todo tipo. La económica es indudable. Que se lo pregunten a tantas y tantas familias que lo están pasando mal, familias que han perdido sus trabajos y, como consecuencia de ello, pierden también sus casas, su seguridad social, su autoestima, el porvenir de sus hijos e incluso sus vidas.

     Lo que no tengo tan claro es por qué se ha producido esta crisis. Tiene que haber culpables que, por supuesto, nunca pagarán por sus actos, porque son listos y poderosos y ésos siempre salen indemnes de cualquier situación. Yo, como no soy lista a pesar de haber ido a la universidad, no entiendo muchas cosas. No entiendo que una sociedad se gaste una gran cantidad de dinero, tiempo y energía en formar a una juventud, para que luego éstos tengan que emigrar porque aquí no hay trabajo para ellos. Gastamos en formación y son otros países los que se van a aprovechar de esa preparación sin haber invertido nada en ello. No entiendo que un banco anime a sus clientes a pedir hipotecas - cuanto más grandes, mejor- y éstas se paguen mientras hay trabajo, pero luego, al quedarse esa persona en paro y no poder hacer frente a los pagos, pierde la casa y sigue debiendo al banco lo que nunca podrá pagar. ¡Ah, eso sí! cuando el banco tiene problemas debido a la mala gestión de sus directivos, éstos se van, no sólo de rositas, sino con contratos blindados millonarios, con un puesto multimillonario en otra empresa, donde lo coloca un "amiguete", y al banco lo tenemos que salvar los demás.

     Esta crisis ha llevado a "tomar medidas que resultan dolorosas", dice el gobierno. Yo creo que no les resultan tan dolorosas, pues a ellos no les afectan nunca. Ellos no se bajan el sueldo, ni se aprietan el cinturón, ni renuncian a sus prerrogativas, como dietas, coches oficiales hasta para ir a la peluquería, chóferes y guardaespaldas, comilonas oficiales, viajes en clase VIP... Para ellos no hay crisis. Las "medidas dolorosas" afectan a otros: a trabajadores que dejan de serlo y pasan a engrosar las listas del paro (!qué barbaridad, que ya pasa de 5.000.000!). Que no es un número, que son seis millones de familias sin nada, excepto miseria, hambre y calamidades. Afectan a funcionarios, a los que se les baja el sueldo y se les empeoran las condiciones laborales, a los que se les quitan las pagas extra y se les trata de echar encima a la sociedad, diciendo que no trabajan y que sobran; a los médicos y profesores, a quienes se obliga a trabajar en condiciones penosas, pues parece que hay que cargarse la sanidad y la educación pública y gratuita. Quieren convertirlo todo en privado, la panacea para que los ricos lo tengan todo, y los trabajadores y sus hijos nada. Yo creo que están hartos de que los hijos de unos y otros estén juntos en los pupitres o en las consultas. Hay que conseguir que los pobres tengan cada vez menos para que los ricos puedan tener cada vez más y así puedan marcarse bien las diferencias.

     Pero esta crisis no es sólo económica, sino también -y sobre todo- moral. Se han perdido los valores en los que mis padres me educaron: solidaridad, honradez, amor al trabajo bien hecho, responsabilidad... Parecen querernos demostrar que somos tontos, que pensando así no se llega a ningún sitio, que hoy hay que saber hacer trampas, mentir, tener un afán desmedido por acumular riquezas, que hay que pensar sólo en uno mismo, no practicar la amistad, sino el amiguismo, el clientelismo y el nepotismo, no ser más amigo de la verdad que de sus amigos, a quienes hay que defender aun a sabiendas de que son culpables; hay que tener desfachatez para negar la evidencia y justificar lo injustificable con el tan manido "y tú más".

     A mí me gustaría que se desenmascarase a los que nos están engañando, estafando, mintiendo y robando; que la verdad y la claridad salieran a flote y cayeran sobre todos los corruptos -sean quienes sean y del partido que sean-, que no se siguiera justificando la falta de honradez de alguien sólo porque es un "amiguete" que el día de mañana me puede ayudar a mí en otra situación parecida; que se recuperara la inmensa cantidad de dinero que se nos ha robado a todos y que fueran a la cárcel los ladrones, pero no sin que antes nos devolvieran -por las buenas o por las malas- lo que nos han quitado.

     Con ese dinero, quizá, podríamos crear puestos de trabajo para muchos de los que no lo tienen y podríamos seguir con becas con las que formar jóvenes, independientemente del dinero o condición social de sus padres; invertir en investigación, sin la cual no hay progreso; y mantendríamos una sanidad y una educación pública igual para todos; y los mayores, que hemos estado cotizando durante muchos años, no veríamos perder valor a nuestra renta, con la que en muchos casos se está sacando adelante a hijos y nietos que están en paro. Pero, claro, se me dirá que no entiendo nada y que ya está bien de utopías.

     Yo creo que ya está bien de injusticias y de escándalos y pienso que esta crisis nos va a obligar a hacer algo para cambiar definitivamente la situación.

 

Lola García

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